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El rincón de Clío

Juliano el Apóstata

Juliano el Apóstata

 

El emperador romano Juliano, de la casa de los Flavios, gobernó el Imperio durante un breve periodo de tiempo que va del año 361 al 362 dC. En el trono imperial sucedió a su primo Constancio, hijo de Constantino el Grande, emperador que proclamó el cristianismo como religión oficial del Imperio.

La figura de Juliano ha atraído siempre la atención de muchos estudiosos por las reformas religiosoas que llevó, o mejor dicho, pretendió llevar a cabo en el seno del Imperio. Helenista convencido, Juliano intentó volver al culto de los antiguos dioses del panteón romano. Es por ello que se le denominó el apóstata por los cristianos y pasó a la Historia como un adversario de éstos.

Juliano el Apóstata es también el título de una magnífica novela de Gore Vidal en la que se narra la corta vida de este brillante emperador, muerto a los 32 años. A travñs de una supuesta biografía escrita por él y recuperada por el sofista Prisco y el filósofo Libanio, éste último intenta vindicar la figura del emperador y sus muchos logros, entre los que destacan los militares. Juliano nunca perdió una batalla, pese a que su formación fue la de un estudiante de Filosofía. Gore Vidal nos narra cómo el joven Juliano, más interesado por el estudio y los misterios (como los de Eléusis o Mitra) acaba convirtiéndose en un gran general que, incluso, llega a invadir Persia.

Las referencias históricas y la ficción se dan la mano de forma magistral en esta novela que engancha desde la primera página. También el periodo cronológico en el que se sitúa la acción es apasionante, puesto que nos encontramos en un momento de profundo cambio en la ideosincrasia del Imperio, justo cuando los bárbaros empiezan a asediar las fronteras de Roma y el viejo mundo llega a su fin.

También es de agradecer que pese a que Juliano se presenta como el héroe de la historia, también se pongan de manifiesto sus debilidades, entre las que destacan su apego desmesurado por las antiguas formas religiosas y su dependencia de personajes oscuros como Máximo. Juliano intenta ser tolerante con el cristianismo, aunque su plan es desterrarlo del corazón del Imperio para volver a los tiempos de César y Octavio Augusto.

Gracias a la narración de Vidal uno puede familiarizarse con filósofos como Plotino y descubrir un mundo en decadencia pero sumamente rico en matices.

En resumidas cuentas, Juliano el Apóstata es una novela muy recomendable para pasar buenos momentos y conocer más de cerca la vida durante el Bajo Imperio Romano.

Existen diversas ediciones de esta novela publicada en los 60, aunque en mi caso me hice con la edición de El País encuadrada dentro de su colección de Novela histórica.

 

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1 comentario

Walter -

Excelente reseña, ya me dieron ganas de leerlo. Será mi próxima lectura para empezar el año. Un abrazo!
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